jueves, mayo 15, 2008

Cuento Surrealista


Me quema la imagen de tu perro en mi cabeza. Hoy te voy a extrañar y pediré a la luna tres deseos, dos por África uno por París… y mientras las hojas del árbol no caigan, resistirán por momentos las ganas de fumar.
Tengo sueño, me duele la espalda y quiero vomitar. Escucho un tema patético pero no lo cambio porque el que le sigue es más patético aún. La cámara de foto se quedó sin batería y el rollo se veló. Será por eso que no tengo tus fotos en mi mesa de luz. Pero no importa, porque leo tus últimos renglones y te imagino soñando, te imagino también desnuda, durmiendo, agotada, con ganas de estar despierta y contarme sobre los gnomos del jardín o de algún gato de ojos celestes que te contagia enfermedades que después me contagias a mí.
Apagué la música, me comía la cabeza. Ahora te escucho que me llamás. O tal vez sea a otro Lucas y tal vez ni siquiera seas vos. No me importa, me voy a dejar llevar, porque descubrí que te convertiste en “esa” mujer, la que encuentro en todos lados y que me mira al pasar. Te veo en cada una de ellas, y te busco. Y me dicen, Lucas, ¿que mirás? Y no les puedo responder. Porque es feo decirles que te busco a vos. Entonces me quedo callado. Y mientras me besan, me pregunto si vos abrirías los ojos así nos vemos, y me encandilás, y te encandilo. Y mi mente se deja llevar y te hago el amor en cada amiga que me hace el amor. Y te siento tan adentro que hasta te imagino iniciando mis latidos, con tus dos manos y tus dos piernas y tu cuerpo y tus gemidos, entonces desfibrilo y tienen que llamar al médico, y me quitan la camisa y me ponen los shock eléctricos y doy saltitos y no funciona y me dan otro más y mi línea de la vida se hace horizontal y de repente comienzan de nuevos los pulsos y la vida y la sangre corriendo por las venas de nuevo.
Hablé con Dios y me dijo que si subía, te perdía para siempre, así que decidí quedarme en la tierra y escribir el final más cursi de toda la historia de la humanidad… pero no me importa, porque descubrí que lo que más me gusta, es saber que existís. Y que no te imaginé, y que a pesar de que te quise regalar un cuento surrealista, me dejé llevar por la locura y terminé naufragando en un vaso… mitad vacío.

lucas cohen

Comentario:
A mi personalme este cuento me lamó la atención porque refleja todo el surrealismo y los detalles que se encuentran en el Aula Virtual. Es una especie de que este tipo se encuentra en un éxtasis impresionante y esto le hace delirar, pero esto a su vez yo pienso que es lo más valioso y sobre todo lo que le da sentido a la historia..

Julián Benítez